Tener varias deudas al mismo tiempo (tarjeta de crédito, préstamo personal, crédito del coche, dinero que debes a familia…) es una de las situaciones financieras más agobiantes. La buena noticia es que hay dos métodos probados para salir de ellas de forma sistemática. La mala noticia es que requieren disciplina. Pero funciona.
Antes de elegir método, necesitas una lista completa de todas tus deudas con: nombre del acreedor, saldo pendiente, tipo de interés (TAE), cuota mínima mensual. Muchas personas descubren en este ejercicio deudas que habían "olvidado" o cuyo coste real no conocían.
Pagas las cuotas mínimas de todas las deudas. El dinero extra que puedas dedicar a eliminar deuda lo diriges a la deuda con el tipo de interés más alto, independientemente del saldo. Cuando esa deuda se cancela, atacas la siguiente por tipo de interés, y así sucesivamente.
Ventaja: pagas menos intereses en total. Es el método más eficiente matemáticamente.
Inconveniente: si la deuda más cara tiene un saldo muy alto, puedes tardar mucho en ver el primer resultado, lo que desmotiva.
Pagas las cuotas mínimas de todas las deudas. El dinero extra lo diriges a la deuda con el saldo más pequeño, independientemente del tipo de interés. Cuando cancelas esa deuda pequeña, pasas al siguiente saldo más pequeño, y así.
Ventaja: ves resultados rápido (cancelas deudas enteras antes), lo que genera motivación real para continuar.
Inconveniente: matemáticamente puede costarte más en total si las deudas pequeñas tienen tipos bajos y las grandes tienen tipos altos.
¿Cuál elegir? Si tienes autodisciplina fuerte y la diferencia de tipos entre deudas es grande, avalancha. Si necesitas victorias rápidas para mantener la motivación, bola de nieve. El mejor método es el que vas a seguir durante meses sin abandonar.