La regla del 50-30-20 es probablemente el marco de presupuesto personal más conocido del mundo. La popularizó Elizabeth Warren en su libro «All Your Worth» y la ha adoptado casi todo el mundo que habla de finanzas personales. El problema es que fue diseñada para la realidad americana, y en España hay matices importantes que cambian los números.
Divide tus ingresos netos en tres bloques: 50% para necesidades (vivienda, alimentación, transporte, suministros, seguros obligatorios), 30% para deseos (ocio, restaurantes, ropa no básica, vacaciones, subscripciones de entretenimiento), 20% para ahorro e inversión (fondo de emergencia, jubilación, objetivos financieros).
En Madrid o Barcelona, el alquiler de un piso de dos habitaciones supera fácilmente los 1.200-1.500 €/mes. Para una persona que gana 1.800 €/mes netos, eso es ya el 67-83% de sus ingresos solo en alquiler, antes de comer o moverse. La regla del 50% para necesidades simplemente no es aplicable para muchos perfiles urbanos españoles.
Una versión más realista para el contexto español actual podría ser:
O bien, si tienes vivienda propia o compartida y tus gastos fijos son bajos:
Lo más importante: La regla exacta (50/30/20 o 60/25/15) importa menos que el principio de fondo: saber cuánto ganas, cuánto gastas en qué, y ahorrar una parte fija antes de gastar el resto.